Artes marciales

4 inesperadas formas de convertirse en una autoridad en artes marciales

4 inesperadas formas de convertirse en una autoridad en artes marciales

Cuando escuchamos la oración “autoridad en artes marciales” pensamos en un instructor, o algo por el estilo. Pero la verdad es que puedes ser el mejor profesor, pero eso no te dará autoridad ante tus alumnos. ¿Qué si lo hará?, el respeto.

Quizá quieras seguir alguno de estos consejos

Es sencillo realmente, cuando hablamos de autoridad nos estamos refiriendo a que te convertiste en alguien a quien respetan y, ¿cuál es la mejor manera para lograr ganar el respeto? Mejorando lo suficiente para contar con la apreciación de tus compañeros.

Es por eso que, si sigues estos consejos, podrás beneficiarte con ello:

  1. Encárgate de mejorar aún fuera de la sala de práctica

Si queremos ser buenos en algo la única alternativa siempre es prestar la atención suficiente en cada práctica para aprovechar todo el conocimiento que sea posible. Si eres una persona distraída puede que no te resulte muy fácil evolucionar.

De igual manera, nunca está de más el seguir practicando cada movimiento en tu casa o algún otro lugar. Puedes hacerlo solo o con compañeros, no importa. Lo ideal es que cada vez que llegues al salón hayas ganado un poco más de habilidad.

Y recuerda que, esta no es una competencia con nadie, sólo contigo mismo donde debes buscar superarte cada día más. Si te enfocas en ti sin criticar o mirar a otro podrás llegar a la cima con mucha mayor velocidad.

  1. Mantén siempre los pies pegados a la tierra

A medida que vamos ganando habilidad en cualquier actividad es muy sencillo creérnosla y terminar por perder toda humildad que tengamos. Este es uno de los errores más comunes que se cometen, pero también de los que más pueden perjudicarnos.

Siempre saluda a todos tus compañeros, date la oportunidad de hablar con ellos acerca de temas del deporte o de afuera. Sin importar si es alguien nuevo o que ya lleva a tiempo, respeta y acepta a todos por igual porque si no te ganarás el desprecio y eso conlleva a no ser una figura de autoridad para nadie.

Hacemos hincapié en las personas nuevas debido a que siempre que llega alguien novato podremos encontrarnos con personas que se ríen de la poca habilidad que estos poseen, sin saber que el día de mañana ellos pueden avanzar mucho más rápido que los que son veteranos en el área.

  1. Acepta que también puedes equivocarte

Esta es una mezcla de los dos puntos anteriores, se trata de tener el interés suficiente para poder darte cuenta que existen algunos puntos débiles en ti y sentir la necesidad de corregirlos.

Pero, también va ligado con poseer la humildad suficiente y tener los pies bien firmes en la tierra para reconocerlo públicamente. Tanto como para buscar la ayuda de ese compañero que, si le sale bien o de esa autoridad en artes marciales que se ha convertido en tu inspiración, es decir, tu instructor.

Llegar al nivel más alto no es siempre demostrar que somos los mejores, si no saber cuándo necesitamos mejorar algún aspecto y seguir escalando. Que nos sea posible aprovechar el conocimiento de nuestros iguales o superiores para poder llegar a donde queremos estar. Y que ellos lo celebren con nosotros.

  1. Se una fuente de consejos y ayuda desinteresada

Con las tres formas anteriores ya te has asegurado el 75% del nombre “autoridad en artes marciales”, pero aún falta dar un paso que no es sólo de un solo día, sino que es de poco a poco en cada oportunidad.

Cada vez que alguien necesite ayuda con su técnica, o con algún movimiento de combate, tú puedes estar allí para ellos. Que no sea algo forzado, que más bien se note natural y como que tu realmente disfrutas el ayudar. Porque de otra forma conseguirás ser muy notorio con tus actos.

La cosa es que, ser el mejor no es sólo ganar cada enfrentamiento, sino también ser capaz de compartir nuestros conocimientos y ayudar a que otros mejoren. De esta manera nos tendrán un respeto y aprecio por contribuir con su formación en las artes marciales y nos habremos convertido en una figura de autoridad.

 

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